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Es hora de que la Selección Colombia recupere la memoria. La era de José Pékerman ha tenido muy buenos momentos, sobre todo antes del mundialazo que el equipo protagonizó en Brasil 2014. Después de la Copa del Mundo, esos buenos recuerdos se han vuelto esporádicos. 

Tal vez, el último gran partido del equipo fue contra Ecuador, en Barranquilla. Y ese mismo rival estará al frente este martes, pero en el estadio Atahualpa, de Quito, a partir de las 4 de la tarde. Que las manos sean hoy para aplaudir. Que los dedos no sean hoy para apuntar, sino para agradecer.
No es un momento fácil para la Selección Colombia. La eliminatoria está tan apretada que cualquier tropezón puede volverse una caída estrepitosa, de esas que sacan a un equipo de la zona de clasificación al Mundial y que lo obligan a ganar el siguiente partido y todos los que vienen. Y el recuerdo más reciente no fue bueno, más allá de los tres puntos que se consiguieron frente al equipo B del penúltimo de la eliminatoria, Bolivia. 

La tensión se siente. Y el capitán, el símbolo de la Selección, el goleador de Brasil 2014, el máximo artillero de la era Pékerman, el jugador colombiano con más anotaciones en la actual eliminatoria, James Rodríguez, desahogó esa tensión. No de la mejor manera, es cierto. Ese gesto que tuvo el sábado, de mostrar el dedo corazón a los periodistas que cubrían la práctica de la Selección en Bogotá, ya debe quedar atrás.
James RodríguezJames y los otros 23 colombianos que ya están en suelo ecuatoriano, tras las bajas por lesión de Luis Quiñones y Luis Fernando Muriel, han mostrado que los dedos sirven para agradecer a Dios por las buenas actuaciones, para señalar al compañero que hizo la asistencia para anotar un gol, para dedicarle el tanto a un compañero, a un familiar, a un amigo, a todos los hinchas de la Selección. Y también para señalar ese escudo tricolor que siempre está del lado del corazón.
Pero los dedos también sirven para contar: de uno en uno, Colombia tiene hoy 21 puntos y está entre los cuatro primeros de la eliminatoria, es decir, tendría pasaje sin escalas para Rusia. El partido de hoy es clave. Una victoria en Quito significa sacarle cuatro puntos al equipo de Gustavo Quinteros, una diferencia que, faltando cuatro fechas, sería vital. 

El triunfo en Ecuador no aparece en partidos de eliminatoria desde hace poco más de 20 años, desde aquel mediodía del 9 de octubre de 1996 en el que Ánthony de Ávila vio picar a Faustino Asprilla y lo dejó mano a mano con el portero Carlos Morales. Ese único gol del ‘Tino’ (que no celebró con el dedo arriba, sino con su tradicional cabriola y con el puño apretado) fue un paso clave hacia el Mundial de Francia. Que la historia se repita esta tarde. 

“Sabemos que todas las selecciones tratan de hacer fuerza en sus casas. Pero tenemos que pensar primero en nosotros, en las capacidades que tenemos, en los grandes jugadores que tenemos, y si nos dan espacios, les podemos hacer daño”, dijo Juan Guillermo Cuadrado, uno de los jugadores con más experiencia en la actual Selección. “Tenemos que estar bien parados, manejar el bloque defensivo de la manera en la que lo estamos trabajando, porque sabemos que son jugadores (de Ecuador) muy rápidos y trataremos de contrarrestar eso”, concluyó. 
¿Cómo jugarle a Ecuador? ¿Hay que defenderse, hay que atacar? El equipo, seguramente, va a encontrar muchos más espacios que los que le dejó Bolivia, al que solo le faltó meter debajo de los postes al cuerpo técnico, al kinesiólogo y al utilero con tal de llevarse el punto. Le faltaron menos de diez minutos para hacerlo. James Rodríguez lo evitó, no sin antes sufrir porque el portero Carlos Lampe le detuvo un penalti. Ese día, el gesto con los dedos fue de alivio.

Hay muchos factores en contra. Uno, la presión de sumar puntos. Otro, la altura: si bien no son los 3.600 metros de La Paz (donde ya ganó Colombia en esta eliminatoria), los 2.800 de Quito asustan al que no está acostumbrado. Por eso, una vez terminó el partido del jueves en Barranquilla, el equipo se montó en un avión y se instaló en Bogotá, una ciudad de características muy similares. 

El juego de Ecuador, fuerte por los costados, es otra preocupación. “Ecuador tiene un juego de tirar muchos centros y desbordar por las bandas porque sus jugadores son muy rápidos. Hay que contrarrestar todo eso y a partir de ahí aprovechar los espacios que nos den”, dijo el volante Wilmar Barrios. Crucemos los dedos para que después de las 6 de la tarde podamos cantar victoria.

Alineaciones probables:

Ecuador: Dreer, Pineida, Mina, L. Caicedo, Ayoví; Oyola, Orejuela, A. Valencia, Mena, E. Valencia, F. Caicedo. 

Colombia: Ospina: Arias, Mina, Zapata, Díaz; Barrios, Sánchez, Aguilar, James, Cuadrado; Borja.